Prosas, poemas, tactos o un sonido que llora
jardín gozoso en viento de silencio en
la noche;
campanadas sin tiempo, los ojos de un reproche
y el mar, temblor de lluvias en ademán que implora.
Suave cadencia, olvido, libertad creadora
que transforma silencios: palabras en derroche
de poema, palomas, navíos, sogas, broche
de sílabas que cantan pronunciando la aurora.
El corazón conversa con pájaros y flores
los misterios, las sombras, los labios, los arcanos
o los grandes abismos en locura de amores.
Encuentro lo que busco: placeres cotidianos
que son palabras, versos, palpitar de tambores:
las páginas del libro que se abre entre mis manos.
©Julie Sopetrán

Nada mejor que un libro bien escrito para echar a volar la imaginación... Un abrazo, amiga. Te dejo un cafelito con amor.
ResponderEliminarMuchas gracias, amiga. Nada cómo un libro en uestras manos para elevarnos ... El café, delicioso. Un fuerte abrazo.
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