Prosas, poemas, tactos o un sonido que llora
jardín gozoso en viento de silencio en
la noche;
campanadas sin tiempo, los ojos de un reproche
y el mar, temblor de lluvias en ademán que implora.
Suave cadencia, olvido, libertad creadora
que transforma silencios: palabras en derroche
de poema, palomas, navíos, sogas, broche
de sílabas que cantan pronunciando la aurora.
El corazón conversa con pájaros y flores
los misterios, las sombras, los labios, los arcanos
o los grandes abismos en locura de amores.
Encuentro lo que busco: placeres cotidianos
que son palabras, versos, palpitar de tambores:
las páginas del libro que se abre entre mis manos.
©Julie Sopetrán
