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12 marzo, 2011

LA MORENITA DEL TEPEYAC O NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

Cuadro de Virgen de Guadalupe en la Basílica Distrito Federal de la Ciudad de México.  Foto: Julie Sopetrán


Por Julie Sopetrán


EL PARQUE ECOLÓGICO DEL TEPEYAC 
Al norte del Distrito Federal, con una altitud entre dos mil a dos mil ochocientos metros, con unas mil quinientas hectáreas de superficie, se encuentra este mágico y mítico lugar, donde según la historia o la leyenda, se apareció un día la Virgen a Juan Diego. Me dí un paseo sin prisa, por toda su área recreativa, el camino es muy placentero, jardines, fuentes, esculturas, corredores, balcones desde donde se divisa una hermosa panorámica de una buena parte del Distrito Federal.  Los cedros blancos, los eucaliptos, las casuarinas... Y esos pájaros cantores que alegran el paseo, puedo pensar en pájaros como el coyoltótotl, el tzinizcan, nombres exóticos o simplemente ruiseñores alados,  dan a esta colina un encanto sobrenatural. Las flores, mezquites, nopales, turquesas y las piedras históricas, el Santuario que fue antes ermita, la subida por escalinatas, los museos,  que de todo tiene el Tepeyac y sobre todo las enredaderas abrazadas con furor a las peñas. Hay una leyenda que dice que en la época de los aztecas dos hombres amigos, enterraron un gran tesoro entre las rosas, pero la codicia de uno provocó la muerte de los dos que fueron enterrados con el tesoro del Tepeyac. A la entrada del parque los fotógrafos piden la foto con la Virgen y las flores artificiales y los caballitos, están preparados para los niños que, por unos cuantos pesos, se hacen la foto. Mientras subo la colina recuerdo...

Virgen de Guadalupe al aire libre para hacerse la foto.  Foto: Julie Sopetrán


LA MANTA DE JUAN DIEGO

De todos es conocida la historia de la Virgen de Guadalupe. Son muchos los autores que la describen y otros muchos que entablan sus polémicas sobre si existió o no Juan Diego, incluso el mismo nombre de la Virgen ha sido controversial. El milagro ocurrió entre el 9 y el 12 de Diciembre de 1531, los misioneros españoles ya se habían establecido por aquellos lugares. El "macehual", Juan Diego o Juan Pérez, del que hasta hoy poco se ha encontrado de sus antecedentes, se cree que era natural de Cuauhtitlan, pero parece que vivía en Tulpetlac. Iba caminando por el Tepeyac, llamado también Tepeyacac, hacia la parroquia de Santiago Tlatelolco, cuando se le apareció la Virgen por tercera vez, su tío Juan Bernardino, estaba muy grave, Juan Diego iba a pedir ayuda. La Virgen le pidió que visitara al arzobispo de México y le dijera a éste poderoso señor, que construyera un templo en aquel mismo lugar del Tepeyac. Juan Diego obedeció a la Virgen, sin éxito. Pues parece que no le hacían caso los Señores de la Iglesia. Pero el Obispo se convenció de la aparición de la Virgen, cuando surgió el milagro de las rosas de Castilla, en una época en que no había flores, y el propio Juan Diego recogió en la colina rocosa y se las presentó como prueba al Obispo, al abrir su manta, capa  o tilma, todos quedaron admirados ante la aparición impresa de la imagen de la Virgen en el paño como si de una pintura celestial se tratara. Un milagro sin precedentes, así como la curación del tío de Juan Diego. La Virgen de Guadalupe es una Virgen muy querida por el mexicano que siente de veras su tierra por algo que fue y es...


Esculturas en el Tepeyac Foto: Julie Sopetrán

ESTANDARTE NACIONAL

Para aquellos que lucharon por la independencia de México, 1810, la Guadalupana era su bandera, su estandarte. Los Cristeros de principio de siglo, cantaban igualmente a la Virgen, Ella protege a México y al mexicano, es emblema nacional, el hecho de quedar impresa la imagen en la tilma, significa que la Virgen permanece viva, físicamente. La devoción no cesa,  el mismo Presidente Vicente Fox, alzó su estandarte durante un mitin cuando hacía campaña. Y el primer presidente de México, Miguel Fernández Félix cambió su nombre por el de Guadalupe en honor a la Patrona de México. Raimundo Riva Palacio dijo que, "La Virgen es la identidad nacional. Es un factor de cohesión, un símbolo demasiado poderoso para ser atacado inclusive por ateos." Porque lo maravilloso de esta Virgen es que también es venerada por los pueblos indígenas. Una narracción publicada en el idioma nahuatl de los aztecas, Nican Mopohua, publicada en 1664, escrita supuestamente en 1554, dice, entre otras cosas que la Virgen trata a Juan Diego como si fuera un "hijo mío, el más pequeño".  Porque el nombre de Guadalupe bien puede significar...

Escultura. Ofrenda del indígena. Foto: Julie Sopetrán 

LA QUE APLASTA A LA SERPIENTE

En México, se cree que la Virgen utilizó el término azteca, náhuatl: coatlaxopeuh, pronunciado suena como "quatlasupe", casi como Guadalupe. Coa es la serpiente, tla es el artículo  "la" y xopeuh quiere decir, aplastar. Por eso el significado de Guadalupe, se refiere a la misma Virgen que "aplasta la serpiente". Un momento crítico en la historia de México, la Religión Católica frente a las ofrendas aztecas, según las crónicas se ofrecían unos veinte mil  hombres, mujeres y niños a los dioses. Recordemos también el significado de la palabra  Quetzalcóatl  que quiere decir serpiente emplumada. La Madre de Dios que vence a la Serpiente. Una devoción viva, pues cada año más de veinte millones de fieles llegan a venerar la tilma, sólo en Diciembre se congregan más de tres millones de personas en la Basílica. Para unos, ella habló en náhuatl, a Juan Diego, para otros, en español. No sabemos si tiene que ver algo con la Virgen de Guadalupe de España, venerada en Extremadura. Generalmente se conoce a las vírgenes por los nombres de los lugares, como ocurre con Lourdes, con innumerables santuarios conocidos. Pero España está lejos de México, aunque sí muy vinculada por la reciente invasión de conquistadores extremeños. La Virgen de Guadalupe en España estuvo perdida por unos 600 años, y la encontró Gil Cordero en otra aparición muy distinta a la de Juan Diego, llamada así por el pueblecito de Guadalupe que entonces existía en los alrededores. Pero no se sabe si esta Virgen extremeña tiene que ver algo con la

Mujer orando frente a su Virgen. Foto: Julie Sopetrán


MORENITA DEL TEPEYAC
Mucho han estudiado los científicos últimamente la tilma, o el ayate, donde está impresa la imagen de la Virgen de Guadalupe, ¿Cómo es? ¿A quién se parece? Se ha llegado a la conclusión que la Virgen es una adolescente de piel morena clara, de unos quince años, de rostro ovalado y además, se cubre con un manto tachonado de estrellas como si de un cielo completo se tratara.  Los colores principales son de oro profundo en los rayos y estrellas. Azulado el manto y  rosa en la floreada túnica. Pero no sólo el cielo, también el sol tiene que ver con el milagro, parece que la Virgen tuviera un sol a sus espaldas con ciento veintinueve rayos dorados, sesenta y dos al lado derecho y sesenta y siete al lado izquierdo, equidistantes y de forma alterna. Un rayo es recto y otro rayo ondulado. Según los estudios hechos, en el manto de la Virgen se representa el cielo del invierno de 1531, tal y como estaba el 12 de Diciembre, al salir el sol,  en la ciudad de México. Cuando Juan Diego se presentó a visitar al obispo Zumárraga. Ha quedado impreso en el manto. La Virgen está de pié mide un metro cuarenta y tres centímetros. Su figura descansa sobre una media luna con los cuernos hacia arriba. También sirve de "Atlante" un ángel que parece llevar impresos en sus alas los colores de la bandera mexicana. Unos dicen que la Virgen lleva corona, otros que no, más bien el ayate parece un relieve que va ofreciendo colores depende desde dónde los mires, se acercan y se alejan, es por ello difícil fotografiarlo. Pero lo más milagroso son


Mercado religioso bajo la Basílica. Foto: Julie Sopetrán

LOS OJOS DE LA VIRGEN

Si el manto es ya un enigma, los ojos aún no se han comprendido. Los científicos siguen estudiando lo que hay en ellos, son varias figuras, es el momento exacto del milagro de las rosas, es el instante verificado,  nítido,  en que el ojo humano reflejaría una imagen. Es la mismísima pintura en miniatura del momento. Fue Alfonso Marcue, fotógrafo oficial de la Basílica de Guadalupe, quien descubrió que le parecía la figura de un hombre con barba en el ojo derecho de la Virgen, después de muchos análisis y a través de la digitalización, lo comunicó a las autoridades y así fue como comenzaron los estudios. Todavía hoy se sigue estudiando y sigue siendo un misterio. Mucho se ha escrito sobre el tema, la verdad es que al visitar

Basílica de Ntra. Sra. de Guadalupe. Foto: Julie Sopetrán

LA BASILICA

Sentí algo especial, algo indescriptible, como si me atrapara. No hubiera salido de allí. Sientes como si estuvieras en un lugar de luz, de energía. A cinco kilómetros se encuentra Guadalupe Hidalgo, donde se firmó el tratado de paz entre Estados Unidos y México. La Virgen pidió que se construyera allí su templo:
"Deseo vivamente que se me erija aquí un Templo, para en él mostrar y dar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa, pues yo soy vuestra piadosaMadre".
 Primero fue una ermita, luego santuario al pie del cerro que funcionó casi cien años y todavía forma parte de la sacristía parroquial. En 1622 se construyó un rico santuario, en 1709 se amplió y en 1904 fue creada la primera Basílica de estilo bizantino.  Disfrutaba el lugar del máximo esplendor. En 1963, el abad de la Basílica de Guadalupe, Mons. Guillermo Schulenburg Prado, con el arquitecto José Luis Benlliure, empezaron a planear esta nueva Basílica y el 12 de Diciembre de 1974, el obrero Albino Jaín Hernández, colocó la primera piedra. La ubicación de la Basílica se encuentra en el extremo poniente de la Plaza de las Américas, perpendicular al antiguo templo. Su forma es redonda y simboliza la tienda que supuestamente albergaría el Arca de la Alianza a su paso por el desierto. Como el tabernáculo que Dios ordenó construir a Moisés al pié del Monte Sinaí. Las 164 lámparas, hechas de cobre y aluminio en forma hexagonal, pesan 300 kilos cada una, se sostienen con cables de acero y son un símbolo parecido a la nube que guiaba al pueblo de Dios. Y la pared de oro que sostiene el cuadro de la Virgen de Guadalupe, representa el fuego y la luz que nos guía en las tinieblas. La Virgen se parece a la Inmaculada Concepción, como figura aislada de la mujer rodeada del sol, la luna y las estrellas como gran marca apocalíptica.  El estilo de la Basílica es de planta circular con mástil excéntrico del que depende todo lo demás; construcción de díez niveles. Tiene nueve capillas interiores donde pueden entrar en cada una de ellas, unas doscientas personas. Más otras tres capillas para quinientas personas cada una. En el cuerpo central hay díez nieveles, con ascensores, sacristía, oficinas, cabildos, biblioteca... El órgano es de origen canadiense, el segundo en el mundo después del de Sidney en Australia. Te envuelve su sonido y el recogimiento a pesar del gran espacio que ofrece el templo, es estremecedor, parece como si flotaras sobre un mundo nuevo, pleno de emociones, porque su tradición es:
                                                                                    Parque del Tepeyac. Foto: Julie Sopetrán

 "PERMANENTE Y CONSTANTE"

Constante y permanente como la Virgen que está enmarcada, el sagrado ayate o una tilma o capa larga de fibra de maguey, se encuentra dentro de un bastidor de madera, tiene 1,65 metros de alto por 1,05 metros de ancho. El marco es de oro y plata. No se entiende cómo ésta manta, o costal delgado, está hoy íntegro como en el momento en que Juan Diego lo extendió frente al obispo. Esta tilma mide 1,70 metros de largo y 45 cms. de ancho, están unidas entre sí por una débil costura. Nadie sabe cómo se han aplicado los colores, es una pintura ausente de aceites, agua o temples, sin embargo los tintes florales y la abundancia de oro dejan maravillados a los artistas. El mástil central  está cubierto de planchas de cedro rectangulares, como si fuera un retablo. Es visible desde todos los ángulos. La luz es ámbar descendiente en vertical. En la Basílica pueden entrar diez mil personas. El techo mide ocho mil metros cuadrados y está construido en lámina de cobre color verde mar, imitando el manto de la Virgen. Creo que es el templo más grande que yo he visitado nunca. Tanto en devoción y espiritualidad como en espacio físico. Hay también jardines hundidos a los lados y en los sótanos, el mercado de vírgenes y detalles religiosos es espectacular: libros, velas, cristos, imágenes religiosas, hábitos, escapularios, medallas... Siempre que voy al Distrito Federal, lo primero que hago es visitar la Basílica, es como si fuera obligatorio  dirigir mis pasos a este lugar sagrado de la hispanidad.




10 marzo, 2011

LAS MÁSCARAS EN LA ARTESANÍA DE MÉXICO

Foto Julie Sopetrán, realizada en Oakland (California) máscaras hechas por un grupo de artesanos mexicanos.

Por Julie Sopetrán


En cualquier mercado de México encontramos máscaras de todos los tamaños, de todas las formas, de infinidad de materiales diversos hechas con piel de animales, con barro, con madera, con hierro, con modernas materias sofisticadas, con telas... Y representan animales, águilas, monos, perros, abejas, jaguares... Cada máscara tiene su vida propia, no sólo del que la hace, del que la compra, del que la usa, del que la recibe en su casa, del que simplemente la admira. Hay máscaras que parecen estar vivas y apenas se distinguen de la realidad. También las hay muy toscas, muy primarias.



¿Qué nos inspiran las máscaras? A cada uno de nosotros, algo muy distinto, antiguamente, representaban a los dioses y eran parte integrante de los guerreros. No hay baile que no tenga su máscara. Su especie de botarga española. También las hay que representan la muerte, el diablo, los moros, los cristianos... Y cuántos colores y cuánto atractivo en algo tan simbólico, y también  cuánto miedo pasamos al verlas. Son muchos los bailes que se hacen con máscaras, los Tlacoloteros, que simulan la caza del jaguar. La danza de "Los dos pares de Francia" donde podemos admirar la serenidad y el pánico. Los judíos de Semana Santa que se ponen las máscaras para no ser reconocidos como los que mataron a Jesucristo.  Los diablos de Tanlajás, San Luis de Potosí o los tigres de Zitlata en Guerrero. En La Danza de los Catrines, la piel es más blanca.

http://carlosorduna.wordpress.com/  Pintura de Carlos Orduña - Pintor mexicano. 

La mujer mexicana apenas participa en las danzas, por ejemplo en la famosa de "Moros y Cristianos" no hay mujeres ni en otras muchas, porque por aquella época estaba feo que la mujer se exhibiera en la danza. Hay un baile donde participan las mujeres como es la Danza del torito, las viudas y las borrachas son las protagonistas y sus caras pueden ser bellas o transformadas en brujas.
El que se disfraza adquiere autoridad. Hay varias creencias mexicanas en las que se dice y cree que todos tenemos un animal asociado al destino y lo que le pasa al ser humano le pasa al animal y es alterno, si no tienes comida, el animal pasará hambre, pero si el animal está herido la persona asociada a él, se enfermará... recíprocamente. Hay mucha documentación sobre el animal guardián y compañero del alma, que es la Tona o el Tono...

Composición: Julie Sopetrán

 En Huejutla, Hidal, las caretas de "viajo" dan pie a un montón de interpretaciones se usan en Carnaval y también en Día y Noche de muertos.. Las máscaras barrocas con esos angelotes desfigurados. El jaguar, es un animal muy simbólico en la época prehispánica y hasta nuestros días, aunque hayan desaparecido muchas historias, danzas y costumbres relacionadas con este tigre ancestral. Cada máscara tiene su leyenda y su función de trasformar, esconder, ocultar. 
      
 
Danza de los viejitos, Michoacán. Foto de Mary Andrade


Recordemos la famosa Danza de los Viejitos de Michoacán, o la del Venado donde los bailarines simulan una cacería hasta conseguir matarlo. Lo curioso es que la gente ofrecía una fiesta para pedir el perdón al mismo venado. Le explicaban al venado su necesidad de comer y vestirse con su piel. El que hacía de hombre venado usaba la máscara a lo vivo del venado o con la mejor imitación posible. Los monos eran símbolos del baile y del canto. Las cabras, los toros, y la famosa serpiente que todavía simboliza la lluvia en muchos pueblos de México. Hemos visto en el arte de México muchas serpientes representando también al diablo. Fiestas propicias para usar estas máscaras en las danzas son la de Día de Muertos, la de Carnaval, la de Semana Santa. Los temas de la Biblia llevados por los misioneros en el siglo XVI enriquecen aún más la cultura de la máscara. Muchas deidades con caras descarnadas que pertenecen al mundo prehispánico exhiben los horrores esqueléticos del inframundo donde el Dios de la Muerte, Mictlantecutli, los recibía. La muerte y el diablo suelen ser amigos en la cultura de México. Los danzantes no pueden bailar ni expresar sus movimientos si no tienen puesta la máscara. Lo verdaderamente impresionante son las máscaras que representan a los dioses, la siguiente foto la realicé en Oakland (California) en una de las fiestas mexicanas, memorando costumbres ancestrales mesoaméricanas.

 Foto: Julie Sopetrán

El sincretismo, esa mezcla de culturas ha dado a México una riqueza universal, recrea una nueva visión extraída de sus muchas y ya arraigadas tradiciones. Y algo que es muy importante, la aportación que México ofrece al Arte con sus máscaras. Pero lo más maravilloso es que el creador de estas obras de arte apenas si se le reconoce el nombre, es el habitante de allí, donde el tiempo no ha pasado y, donde las horas son tesoros naturales para recrear lo mágico de una forma anónima. Ese hombre, esa mujer, ese niño que habitan México: son artistas y no necesitan grandes promociones en Arco ni en el mundo contemporáneo de las grandes exposiciones de Arte. Ellos, los artesanos mexicanos, nacieron ya con el don de hacer incentivado por la costumbre de sus antepasados, con su  imaginación a flor de piel, algo tan escaso en ese otro mundo que parece no tener tiempo ni memoria para poner en práctica la herencia de sus ancestros.

Y ya desde niños aprenden no sólo a elaborar su artesanía de la máscara, sino a usarla, como podemos ver en esta foto que realicé en Páztcuaro, donde un niño, imita, interpreta con su peculiar estilo, con su cara tapada y con su traje típico, la Danza de los viejitos. Máscaras hechas con hojalata, cartón, madera, lana, alambre, ixtle... Y esas artesanías de México de las que tanto, hoy, tenemos que aprender en Occidente, para motivar el gusto por el Arte, la fantasía y la creatividad.


07 marzo, 2011

ALEBRIJES



El alebrije, es una artesanía que se hace en varios lugares de México. La primera pieza la hizo Pedro Linares López en 1936 en la ciudad de México. Luego lo han seguido creando los indígenas y los artesanos. Las materias utilizadas son: papel de diferentes tipos, también con madera tallada y pintada casi siempre con colores muy vivos y alegres. Representan un animal imaginario.