Páginas vistas en total

viernes, 12 de noviembre de 2010

LA CATEDRAL DE MORELIA Y SUS LEYENDAS

La Catedral de Morelia (Michoacán)  Foto: Julie Sopetrán

LA CATEDRAL DE MORELIA Y SUS LEYENDAS


Por Julie Sopetrán


La foto de entrada es una vista de La Catedral de Morelia, (Michoacán). La hice en este viaje, un día de sol del mes de Noviembre de 2010. Michoacán significa "Lugar de pescadores", fue un lugar habitado por otomíes, náhuas, pirindas, tecos... la raza chichimeca que son los habituales purépechas. Los purépechas constituyeron un gran imperio siendo su capital Tzintzuntzan. Cada vez que viajo a Michoacán me deleito en su capital que es Morelia, fundada a mediados de Mayo de 1541 por el virrey don antonio de Mendoza. Pero sobre todo me gusta disfrutar de su Centro Histórico, con sus conventos, iglesias, monumentos, plazas, acueducto, palacios, mansiones señoriales, rincones, terrazas, soportales justo frente donde está su Catedral, un magnífico edificio de cantera rosa, (1660-1744), su fachada es de estilo barroco sobrio. Los 64 metros de altura de sus torres, hacen que se distinga desde cualquier punto de la ciudad. Su interior contiene ornamentación dórica y retablos neoclásicos, su órgano es monumental, pero lo que de veras me llama la atención de esta hermosísima catedral, es la iluminación en la noche, desde cualquier punto que la mires, te seduce. Morelia es mitad valle, mitad loma, Valle de Guayangareo seducido por ríos, mimado por un clima inigualable, se la llama la antigua Valladolid, por España tal vez porque dos renacentistas españoles se la disputaban enamorados de ella, Don Vasco de Quiroga y el hijodalgo y caballero real don Antonio de Mendoza. Pero Morelia no se parece a ninguna parte, es ella misma con su personalidad michoacana. Morelia no se llama Morelia por Valladolid, sino por México, porque Don José María Morelos, nació en esta ciudad emblemática y señorial.
Son tantas las historias de esta ciudad y también las leyendas. Cuando en este viaje, entré en la Catetral, recordé una leyenda que me contó un guía de turismo...
Cuentan que la condesita de Linares, Doña Martha Jimena de Monserrat, sobrina del Virrey don Joaquín de Monserrat, Marqués de Cruillas, llegaba a la ciudad de Morelia porque se lo había prescrito un médico, ya que estaba postrada y convaleciente de una larga enfermedad y según los doctores, sólo en Morelia podría recuperarse por el mejor clima recomendado. La condesa tenía fama de ser muy bella y más generosa, el Virrey la quería como si fuera su propia hija, ya que la condesa era huérfana, tenía veinticinco años y su sencillez cautivó a las gentes del lugar. Dicen, que la Catedral de Morelia estaba engalanada para recibirla y el sacristán Pedro González y Dominguez, se quedó extasiado mirándola. Y más que extasiado se enamoró de ella. Pero... ¿Cómo un pobre sacristán podría aspirar a su linaje? Le escribió una carta de amor, y en uno de esos días que la condesa iba a Misa a la Catedral, tropezó con ella, le hizo caer su devocionario y, el sacristán se inclinó a recogerlo e introdujo su carta de amor entre las paginas.  La condesa le mostró indiferencia, pero un día, cuando recibía la comunión en la Catedral, se dio cuenta que de los ojos del sacristán brotaban dos lágrimas de amor y admiración por la condesa.  Fue entonces cuando se dio cuenta lo que sentía por el criollo. Al siguiente día, la condesa dejó su anillo en el cesto de las ofrendas en señal de correspondencia.
La felicidad del sacristán fue tan grande que casi se vuelve loco. La condesa le correspondió con otra carta de amor. Pero le pedía respeto y prudencia. Los dos enamorados se veían en la capilla de las ánimas, ella iba acompañada de su dama, llevaba ramos de flores que el sacristán ayudaba a colocar debidamente. Mantuvieron en secreto su amor, nadie podría saber que la sobrina del representante del Rey era la novia de un sacristán. Ella, para poder arreglar la situación decidió volver a España y pedirle al Rey que le diera algún título al sacristán para poder contraer matrimonio. Se separaron con la promesa que ella le hizo del regreso. Pasaron cinco meses y un mandatario del Rey llamó al Puerto de Veracruz al sacristán. Él pensaba que había regresado su amada. Pero no fue así. El mandatario del Rey anunció que la condesa había muerto y que a Don Pedro González le había nombrado el Rey el cargo de intendente de Nueva Galicia. Pero el sacristán renunció al cargo, regresó a Morelia, y en pocos días dicen que envejeció, lloraba y se refugiaba en la capilla de  las ánimas, la gente decía que había regresado enfermo de Veracruz, que allí habría contraído alguna enfermedad...
Y según dicen en Morelia, en la víspera de la Noche de Muertos, si te acercas a la capilla de las ánimas, se percibe la sombra de Pedro González, el sacristán, que está idolatrando a su amada la condesa española. Tal vez debemos pensar que, las almas que se aman no deben separarse jamás, por mucho que les obligue el destino.

3 comentarios:

SoulEater dijo...

Hermosa historia de amor... en versión muy resumida pero feliz de haberla encontrado, con cariño y respeto de un Moreliano enamorado de su hermosa Catedral!

Julie dijo...

Muchas gracias SoulEater. A mi también me gusta mucha la Catedral de Morelia, he pasado en ella largos ratos admirando su belleza arquitectónica y valoro mucho su historia, sus leyendas.

AGMPRISMA dijo...

Voy a navegar por tu blog como pez en el Cantábrico, son muchas las cosas que me unen a México y tu blog es sensacional Julie.
Morelia es una de mís asignaturas pendientes y ahora más que sé lo que sígnifica,
Un abrazo muy fuerte.