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lunes, febrero 29, 2016

LAS CIUDADES COLONIALES DE MÉXICO (II)


Catedral de Morelia (Michoacán)



Texto: Julie Sopetrán
Fotos:  Julie Sopetrán, DP y Oficina de Turismo de México 

MORELIA

Fue mi primer encuentro con México. Capital del Estado de Michoacán, la antigua Valladolid, cuna de Don José María Morelos y Pavón, de ahí su nombre de Morelia. Cuna también de Festivales Internacionales de Música, de órgano, de guitarra, de piano, de orquesta...
Morelia es una ciudad apacible y muy bella, aproximadamente tiene un millón de habitantes. Su catedral, sus calles, sus palacios, museos, iglesias, sus casas coloniales, sus leyendas, su sempiterna historia, la distinguen. Famosa por las celebraciones de Día y Noche de Muertos.

Trabajando la madera en Pamatácuaro

Lugares emblemáticos como Pátzcuaro, elevan el espíritu contemplando su famoso Lago, con sus siete islas, a las que se llega en barca. Lugares como Uruapan, Angangueo, Tlalpujahua, Quiroga, Santa Clara del Cobre,  Uruapan, Tingambato y ese lugar de colibrí como es Tzintzuntzan, con sus ruinas arqueológicas, centro del reinado de los Tarascos.  El Lago de Zirahuén, Cuitzeo y sus charales. La Piedad, tantos lugares. No podemos dejar de nombrar las ricas costumbres y artesanías de sus indígenas purépechas, ni tampoco los pueblos de su Sierra Madre, como Patamban con su preciosa procesión del Señor Sacramentado por las calles del pueblo. Pueblos como Pamatácuaro, allí descubrí que se puede vivir sin dinero, allí no hay paro, todos sus habitantes trabajan, viven en contacto con la naturaleza, crean sus artesanías entre la armonía de la montaña.

Guadalajara - Centro histórico -(México)

GUADALAJARA

Por ser yo de la Guadalajara española, me interesaba conocerla muy de cerca. Capital de Jalisco, Guadalajara, asombrosamente grande, y como dice la canción asentada en un llano, rica en lagos, agricultura, ganado e industria. Su belleza puede competir orgullosa con las demás ciudades coloniales. Todo canta en Jalisco,
su música charra nos alegra el corazón con los mariachis que entonan las más bellas canciones de amor. Y es entre los cactus donde se van formando los elixires mexicanos del tequila.  Guadalajara está considerada la "perla tapatía" en el valle hermosísimo de Atemajac. Es una de las ciudades más modernas de México. Las filas de los árboles más diversos adornan sus calles. Sus monumentos coloniales expresan el recuerdo de España.  En su Centro Histórico se encuentra la Plaza de Los Laureles, la Plaza de Armas, la Plaza de la Liberación y la Plaza Tapatía. Su Catedral es gótica y, sus importantes iglesias, la caracterizan por su singular estilo. 

El hombre en llamas - José Clemente Orozco


Pero si algo podemos admirar con devoción son los Murales de Orozco en el Hospicio Cabañas y en el Palacio de Gobierno con su famoso "hombre en llamas", me impresionó su violento dinamismo, su grandeza artística. El Teatro Degollado. El Ballet de la Universidad, sus museos, sus gentes, su ambiente contagioso de vivencias en cada rincón de su Centro Histórico. Son muchos los lugares que debemos visitar en Jalisco, como Los Lagos de Moreno, Puerto Vallarta, Tlaquepaque, Tonala, Zapopan, Arandas, Lago de Chapala, San Juan de los Lagos, Tequila, famoso por sus campos azules de agave. Y debo destacar su incomparable y tan importante Feria Internacional del  Libro.

Guanajuato - Foto: Julie Sopetrán

GUANAJUATO

En plena estepa, con casi seis millones de habitantes, tal vez es uno de los lugares que más me ha gustado o impresionado de México. Su nombre significa "Cerro de Ranas". Es una ciudad protegida de los vientos. Sus cielos son muy claros y sus calles son minas, estrechas avenidas, oscuros túneles, una ciudad heroica por su historia de la Independencia. Es tan bella, que puede competir con las mejores del mundo. Románticas leyendas se esconden por sus esquinas y me llama la atención el Teatro Juárez, construido por el arquitecto  José Noriega. También hay que visitar las tres iglesias, La Compañía, San Diego y San Cayetano. La Alhóndiga de Granaditas. La Universidad. El mirador de Pípila. La Olla. El Museo de las Momias. Y hay que ir a su Festival Cervantino que tanta fama ha dado a la ciudad. 

Guanajuato - artistas en la calle

Es imprescindible hacer un tour por las minas, es como adentrarse en un mundo mágico que nunca hubieras podido pensar que existe. Desde el cerro de El Caliche, hasta el cerro de San Miguel, hay 25 kilómetros de ciudad, la panorámica desde estos lugares, es de sueño o de cuento. Otro lugar, Acambaro, está ya cerca de Michoacán. Dolores Hidalgo a 54 kilómetros de Guanajuato. Irapuato, famosa por sus fresas. San Miguel Allende, con sus viejas casas, ciudad colonial cien por cien. La casa de Ignacio Allende. Salvatierra. Valle de Santiago, con sus aguas curativas. Yuriria con sus lagos... Y así iríamos enumerando lugares deliciosos de Guanajuato. Pero adentrarnos en su ciudad es imprescindible en nuestra visita a México. Recuerdo el Templo de San Cayetano, estilo neomudéjar, siglo XVIII, situado sobre una cima desde donde se domina la ciudad, este lugar se llama La Valenciana. Es un monumento creado en honor a la mina. Se construyó con piedra de color rosa y con el dinero que se sacaba de la mina.  El color del oro, las maderas preciosas, los marfiles... Es un lugar realmente mágico, como todo Guanajuato.


Continuará...




lunes, noviembre 14, 2011

QUÉ LINDO ES JALISCO


Texto y fotos: Julie Sopetrán




Jalisco es tan lindo como lo expresa la canción que cantaba Jorge Negrete.

"Y me gusta escuchar los mariachis,
cantar con el alma sus lindas canciones,
oír como suenan esos guitarrones
y echar un tequila con los valentones
 
¡Ay, Jalisco no te rajes!
me sale del alma gritar con calor,
abrir todo el pecho pa' echar este grito:
¡Qué lindo es Jalisco, palabra de honor!"

Jalisco está  formado por ciento veinticinco municipios distribuidos en doce regiones.  Guadalajara, conocida también con la abreviatura GDL, es la capital del estado y está localizada en lo que se llamaba Valle de Atemajac, en la parte occidental de México.  Atemac significa: piedra que bifurca el agua. Atl (agua) tetl (piedra o cerro) maxatli (bifurcar).

Ay Jalisco, Jalisco, Jalisco, Jalisco
tú tienes tu novia que es Guadalajara

 

En este valle se fundó la ciudad de Guadalajara en el siglo XVI. El 14 de Febrero de 1542, después de haber intentado fundarla en tres asentamientos anteriores, quedó definitivamente establecida donde hoy se encuentra. Nuño Beltrán de Guzmán, fundó la ciudad de Guadalajara con sesenta y tres familias españolas, seis extremeños, quince portugueses, dieciséis castellanos, once vizcaínos, trece andaluces y nueve cántabros montañeses.
Es un valle no demasiado profundo, rodeado de cerros, al oeste la Sierra Primavera, al este y al sur el Eje Neovolcánico y al norte la Barranca de Huentitlán. Entre las muchas luchas, que también existían entre los conquistadores, Nuño Beltrán de Guzmán, se convirtió en un enemigo acérrimo de Hernán Cortés. El uso y el abuso del poder que le otorgó el rey Carlos I de España, nombrándole gobernador de la provincia del Pánuco, entre otros cargos influyentes, le hizo cometer bastantes errores. Nuño Beltrán no sólo usó, también abusó del poder. Algunos historiadores dicen de él que fue "aborrecible, o el más perverso gobernador de la Nueva España". Y el mismísimo Fray Bartolomé de las Casas lo llamó: "gran tirano".


La palabra Guadalajara, es árabe y significa "Río de piedras". ¿Por qué le pusieron este nombre a la capital de Jalisco? Sencillamente porque su fundador Juan de Oñate, así la nombró en honor a su conquistador: Nuño Beltrán de Guzmán, que nació en la Guadalajara española en 1490. Es curioso que el territorio conquistado por Beltrán luego se llamaría Reino de la Nueva Galicia, gracias a Juana I de Castilla, que entonces gobernaba por ausencia del emperador Carlos I de España y V de Alemania. Ella conocía ya los abusos sangrientos y vengativos de Nuño de Guzmán que decidió enjuiciarlo, le quitó el gobierno y la provincia y lo llevó preso con grilletes al Castillo de Torrejón de Velasco, (Madrid) en marzo de 1544, y allí murió. Algunos historiadores, quieren adjudicar la conquista a Cristóbal de Oñate. Tal vez por los abusos de poder del malvado conquistador Nuño. Yo que soy de un pueblo de la Guadalajara española, no me agrada encontrarme con semejante compatriota en el recuerdo. Aunque afortunadamente el tiempo ha pasado y las dos ciudades están hoy hermanadas.


La región conquistada estaba habitada por indígenas, entre los que se encontraban las tribus cocas y huicholas o huicholes que habitaban la Sierra Madre Occidental, Jalisco, Nayarit, Durango y Zacatecas. Antes de la llegada de los españoles, los mexicas llamaban huichol a los wixárikas en forma despectiva.
Guadalajara, conocida también como "La Perla de Occidente" o "La Perla Tapatía" o "La ciudad de las Rosas", está situada en este gran llano situado a unos mil quinientos metros sobre el nivel del mar. Hoy es la segunda ciudad más poblada de México.


El acerbo cultural de esta ciudad es conocido en el mundo entero, no sólo por la Feria Internacional del Libro más importante de habla hispana, sino porque el Papa Paulo III, autorizó establecer en Guadalajara, el obispado de la Nueva Galicia, en el año de 1560. Y más tarde, en 1791, se fundó la Universidad de Guadalajara y su sede fue el excolegio de Santo Tomás. Está considerada como la ciudad del futuro, el valle del silicio mexicano por ser la capital de la informática y el desarrollo tecnológico. También durante este año, Guadalajara es la sede de los Juegos Panamericanos de 2011.


El mariachi, el tequila, la charrería, son los iconos representativos de México, verdaderos símbolos del carácter típico mexicano, y los tres se encuentran en Jalisco. A los nativos de Guadalajara se les conoce con el gentilicio oficial de tapatíos. El origen de la palabra tapatío es náhuatl, significa "que vale por tres".




Los Mariachis, nacieron con la cultura mestiza y existen desde 1500 más o menos. Es un acercamiento entre músicas nativas y coloniales. Fue especialmente el franciscano Juan de Padilla, en Cocula, quien enseñó, a través del cristianismo, la música española.
Los pueblos indígenas incorporaron el violín en sus grupos e incluso los construyeron con una madera llamada palo de colorín. Más tarde, añadieron la guitarra y el indígena Justo Rodríguez Nixen, inventó la vihuela con un caparazón de armadillo. Luego el guitarrón, usaban tripas de animales como cuerdas de tan grandote instrumento. La percusión mestiza y melódica, así como el baile español, se mezcló con la música nativa, y así nació el fandango que se hizo muy popular llamándose después mariachi. Luego recibió otro instrumento: el arpa. Y en la parte sureste de México, también se incluyó la flauta para interpretar el huapango. En Nayarit, Jalisco, Guerrero, Michoacán, se escuchaban estos acordes que cada día se iban haciendo más populares. Acordes que allí donde se escuchan, representan la alegría de México.

El tequila es una bebida cien por cien mexicana, pero especialmente de Jalisco, que se conoce en todo el mundo. El tequila se hace con el jugo del agave azul, puede ser incoloro o coloreado. El agave es una planta antiquísima oriunda de México, mesoamérica, hay muchas variedades y se las conoce también como magueyes o mezcales. Según la tradición, dicen que el tequila se descubrió gracias a un rayo que cayó a la planta de agave y desgajó su corazón e hizo que ardiera por algunos segundos, así los indígenas observaron que de su interior brotaba un delicioso y aromático néctar. Lo bebieron con gran reverencia y sintieron que era un milagroso regalo de sus dioses.  El proceso de destilación lo aprendieron de los españoles. En el paisaje de Jalisco se admiran estos campos de agave que a mi me cautivaron por su color azul grisáceo. Hay varias clases de agave o maguey, de alguna de estas variedades se hace también el mezcal en el Estado de Oaxaca.


Es un placer visitar Guadalajara, pasear por sus calles llenas de gente, sus terrazas, adentrarse por el centro histórico o visitar los murales de José Clemente Orozco en la capilla del Hospicio Cabañas. Caminar por el Parque Morelos, la Avenida Hidalgo, el Palacio de Gobierno, la Plaza de los Fundadores, el teatro Alarcón o Degollado... La Catedral y el viejo seminario de San José, hoy museo. Sus gentes son acogedoras y amables. Es un gusto dar una vuelta a la ciudad en uno de los autobuses con terraza y admirar sus monumentos, como la diosa  Minerva esculpida en bronce  en la glorieta de las Avenidas de López Mateos y Vallarta, es la fuente más grande de la ciudad donde el agua brota como si fuera brisa. Las diecisiete columnas de los hombres ilustres... El monumento a la Madre, al Maestro, a la Independencia, a la Madre Patria...

Jalisco es esa joya de variedades que deslumbran y que no debemos dejar de contemplar hasta envolver nuestra alma en su belleza. He visitado este lugar tres, cuatro veces y, siempre encuentro un motivo para volver o hacerla eterna en mi corazón.
¡Ay, Jalisco no te rajes!
me sale del alma gritar con calor,
abrir todo el pecho pa' echar este grito:¡
Qué lindo es Jalisco, palabra de honor!